¿Y ahora hacia dónde?

November 21, 2014 - Bilbao - Spain

Quedan no más de 10 días para que comience lo que hasta ahora puede ser la mayor experiencia en mi vida. Vuelvo a sentir esa extraña sensación a la que todos nunca nos acostumbramos, ese proceso químico en nuestro cerebro que permite sentir nervios, ilusión e incógnitas en un mismo momento.

¿Recuerdas lo que sentías antes de dar tu primer beso? ¿Cuando subiste de nivel perdiendo tu virginidad? ¿Tu primer día como universitario? ¿Cuando firmaste tu primer contrato? ¿Cuando firmaste tu primera hipoteca? En todas esas situaciones siempre sientes lo mismo: ilusión e incertidumbre además del tan temido y peligroso miedo, miedo por no saber si tras el beso lo hiciste bien o mal, miedo por pensar que eres un newbie sexual, miedo por casarte con un banco en vez de con tu pareja. El miedo es peligroso e indomable y es así como creo que me siento ahora mismo, con un revoltijo de sensaciones difíciles de controlar.

Lo curioso de todo esto es que somos nosotros mismos los que nos auto-infringimos esta sensación. Si en la mañana de domingo no hubiera leído el libro Digital Nomad de Tomasz Nowak, tal vez ahora mismo estaría escribiendo algo sobre cualquier elemento intrascendente en mi vida. Pero no fue así, leí ese libro y en ese mismo momento entendí que era algo que me encantaría probar puesto que reunía ciertos verbos que creía haber perdido: viajar, conocer e ilusionar. Y digo que creía haber perdido porque los últimos 3 años en mi vida han sido realmente desconocidos para mi. Tengo la sensación de que estos últimos años han pasado como esos capítulos de tu serie preferida donde nunca pasa nada y donde no reconoces porque te gustaba tanto. Tanto es así que hasta mediados de este año he estado realmente débil emocionalmente, sufriendo por mi desidia conmigo mismo y haciendo sufrir a las personas que me quieren.

Todo ese cuestionamiento personal no hizo más que desvirtuarme como individuo y hacerme olvidar realmente mis valores como persona. Llegó un momento donde mi metadona era la ausencia de mi mismo y donde ya no era capaz de controlar quién era, qué decía y a dónde iba. Por ejemplo, comenzar una terapia y pensar desde el primero minuto que uno no la necesita, echar la culpa a los demás, o incluso al profesional que te intenta ayudar. Lo curioso de todo esto es que ni comportándome como un verdadero imbécil con la vida, no es difícil encontrar a otros seres como yo, ni en la mediocridad uno se puede sentir especial. Nos olvidamos de nosotros mismos y pensamos cual asíntota que nunca llegará nuestro fin. Estos últimos años los suelo resumir como absurdos, dolorosos y planos. Todo comienza con un hecho absurdo que no sabes controlar y este se adueña de ti. Imagina que alguien, o tu mismo, te arroja alquitrán sobre tu camisa preferida, tu primera reacción será coger agua, un cepillo y frotar como si no hubiese mañana. Lo sorprendente es que con cada frote subdivides y multiplicas las gotas de alquitrán haciéndolas cada vez más incontrolables, de repente te das cuenta que tienes alquitrán por todo tu cuerpo y que este se está introduciendo por cada uno de tus poros sin ningún tipo de problema pero tu sigues con tu cepillo en la mano frotando y frotando con la idea loca de que este desaparecerá. Pues eso es un gran resumen de lo que me ha pasado a mi. Llámalo depresión, trastorno, enfermedad, oscuro pasajero, pena, o incluso locura, llámalo como quieras, pero básicamente he estado frotando una mancha incontrolable sin saber que la solución era otra.

El alquitrán seguiría en mi piel si mis padres y Cata no hubiesen estado.

Ahora, con parte de mi inteligencia emocional recuperada comprendo lo frágiles que son nuestros mecanismos de autodefensa. Nos han enseñado a creer en una seguridad ficticia que, al igual que los decorados de Hollywood, son de cartón piedra. Realmente no existe tal seguridad, no te autoconvenzas por tener buena salud, disponer de una cuenta saneada, amigos inseparables, pareja y una familia perpetua. De la noche a la mañana, sin desearlo podrías estar cubierto de un alquitrán pegajoso, pesado, que en el caso de que no lo sepas controlar puede consumirte. No soy derrotista, soy realista… yo no pensaba que era tan sumamente fácil caer, y caí por mi inconsciencia.

Hoy he leído que cada día nacen más de 300.000 personas en este extraño mundo y desgraciadamente cada día más de 150.000 desaparecen de el.

¿Realmente estamos preparado para un cambio? ¿Somos capaces de adaptarnos a los cambios no programados? Con esto no quiero otra cosa más que ponerte en un contexto. Hizo falta que me encontrase en lo más bajo de mi existencia para que esto provocara un cambio en mi mismo y pudiese regenerar mi tejido emocional. Tal vez este viaje es una forma de recuperar los años perdidos, equilibrando de alguna manera el Karma que tanto he maltratado. Intento profundizar en mi mismo y en todos los factores que han tenido que suceder en un mismo momento, en todo ese cúmulo de circunstancias caóticas que me llevaron a que un domingo cualquiera, en una mañana indiferente, decidiera que lo mejor que podía hacer con mi vida es llevarla a recorrer lo largo y ancho de este mundo.

@soyjavi Doer · A complicated #human who makes stuff · @quojs, @lungojs, #atoms creator · #author · #code lover · #nomad · @tapquo & @zetapath #founder